Foto: 白洛嘉 (CC BY-SA 4.0)
Patatas al horno con romero y ajo
Crujientes por fuera y cremosas por dentro, con la mitad de grasa que fritas. El truco está en hervirlas antes.
Nutrición por ración
Valores estimados a partir de USDA FoodData Central · BEDCA.
Ingredientes
- 800 g de patatas (mejor variedad para asar)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 g)
- 4 dientes de ajo con piel (15 g)
- 2 ramitas de romero fresco
- Sal en escamas, pimienta y pimentón (opcional)
Paso a paso
- Enciende el horno a 210 °C. Lava las patatas y córtalas en gajos grandes, con piel.
- Hiérvelas 8 minutos en agua con sal. Este paso parece de más y es justo el que las hace crujientes.
- Escúrrelas y sacúdelas dentro del colador hasta que los bordes queden ásperos y harinosos. Esa superficie rota es la que se dora.
- Mézclalas en la bandeja con el aceite, los ajos aplastados con piel, el romero, sal y pimienta.
- Extiéndelas en una sola capa sin amontonar, con una cara apoyada. Amontonadas se cuecen al vapor y salen blandas.
- Asa 35 minutos, dándoles la vuelta una sola vez a mitad. Sal en escamas al salir del horno.
Si tienes diabetes
Aviso: la patata sube el azúcar deprisa, más incluso que el pan blanco en algunas medidas. Son unos 31 g de hidratos por ración. Dicho esto, hay diferencias reales que puedes aprovechar: al horno en vez de fritas te ahorras la grasa mala, dejar la piel aporta fibra, y —esto no es leyenda— si las cueces y las dejas enfriar en la nevera, parte de su almidón se vuelve resistente y sube menos, incluso si luego las recalientas. Como guarnición al lado de proteína y verdura, entran mucho mejor que como plato principal.
Información divulgativa, no es una pauta médica. Sigue siempre las indicaciones de tu equipo sanitario.
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