Foto: Karen and Brad Emerson (CC BY 2.0)
Crema de calabaza asada al coco
Asar la calabaza antes de triturarla concentra su dulzor. La leche de coco la vuelve sedosa sin nata.
Nutrición por ración
Valores estimados a partir de USDA FoodData Central · BEDCA.
Ingredientes
- 900 g de calabaza
- 200 ml de leche de coco
- 700 ml de caldo de verduras
- 1 cebolla (120 g)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (20 g)
- 20 g de pipas de calabaza
- Un trozo de jengibre fresco (10 g)
- 2 dientes de ajo (10 g)
- Comino, sal y pimienta
Paso a paso
- Enciende el horno a 200 °C. Parte la calabaza, quítale las pipas y córtala en trozos grandes, con piel (se pela sola al asarse).
- Ponla en la bandeja con la cebolla en cuartos y los ajos con piel. Riega con la mitad del aceite y asa 35 minutos, hasta que la calabaza esté tierna y con los bordes tostados.
- Saca la pulpa de la calabaza con una cuchara y aprieta los ajos para que salga la pulpa; tira las pieles.
- Ponlo todo en una olla con el caldo y el jengibre, y da un hervor de 5 minutos.
- Aparta del fuego, añade la leche de coco y tritura hasta que quede completamente sedosa.
- Sal, pimienta y una pizca de comino. Sirve con las pipas de calabaza tostadas por encima.
Si tienes diabetes
La calabaza es dulce pero engaña: tiene pocos hidratos para lo que parece, y aquí son solo 15 g por plato. Asarla concentra su sabor sin añadir azúcar. La leche de coco aporta grasa que frena aún más la subida y da esa textura cremosa por la que normalmente se echa nata o patata (y con ellas, hidratos). Es una cena ligera y reconfortante que no da bajón nocturno.
Información divulgativa, no es una pauta médica. Sigue siempre las indicaciones de tu equipo sanitario.
Guarda tus recetas en Find It Fit
Descarga la app para apuntar las raciones en tu diario de macros y descubrir locales saludables cerca de ti.
Descargar la app