Foto: Nizil Shah (CC BY-SA 4.0)
Garbanzos crujientes al horno
El picoteo que sustituye a las patatas fritas: crujiente, con proteína y fibra. La clave es secarlos muy bien.
Nutrición por ración
Valores estimados a partir de USDA FoodData Central · BEDCA.
Ingredientes
- 480 g de garbanzos cocidos (dos botes escurridos)
- 2 cucharadas y media de aceite de oliva virgen extra (25 g)
- 1 cucharadita de pimentón (dulce o picante), 1 de comino y sal
Paso a paso
- Enciende el horno a 200 °C. Escurre los garbanzos y sécalos a conciencia con un paño: cada gota de agua que quede es un garbanzo que saldrá blando en vez de crujiente.
- Si tienes paciencia, quítales las pieles sueltas frotándolos en el paño; quedan más crujientes, pero no es obligatorio.
- Mézclalos en un bol con el aceite, el pimentón, el comino y la sal, hasta que estén todos brillantes.
- Extiéndelos en la bandeja en una sola capa, sin amontonar, o se cocerán al vapor entre ellos.
- Asa 30-35 minutos, agitando la bandeja un par de veces. Están cuando suenan al removerlos y uno partido está seco por dentro.
- Sálalos al salir y cómelos el mismo día: al enfriarse aguantan crujientes unas horas, luego se ablandan.
Si tienes diabetes
Un puñado de estos en vez de patatas fritas o galletas es de los mejores cambios de picoteo que puedes hacer: los mismos 22 g de hidratos por ración vienen aquí con 8 g de fibra y proteína, así que suben despacio en vez de dar el pico de las harinas refinadas. Ojo solo con la cantidad: son adictivos y es fácil comerse el bol entero, que ya son cuatro raciones.
Información divulgativa, no es una pauta médica. Sigue siempre las indicaciones de tu equipo sanitario.
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